
En cada clase, tu hijo entrena la paciencia y aprende a pensar antes de mover. Y se divierte haciéndolo. Estas son cinco habilidades que se entrenan en el tablero.
1. Concentración
Una partida pide atención sostenida. Con la práctica, el alumno aprende a mantener la mirada en lo importante.
2. Pensamiento lógico
Cada jugada tiene una razón. El alumno aprende a explicar por qué mueve una pieza y no otra.
3. Resolución de problemas
Cada posición es un reto nuevo. Se observan las opciones, se comparan y se elige la mejor.
4. Memoria
Recordar patrones y planes se vuelve un hábito que se nota también fuera del tablero.
5. Control emocional
Perder también enseña. Aprender a perder y seguir intentando es una de las lecciones más valiosas de cada partida.
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